¿Qué buscan los pueblos originarios en la Convención Constitucional?: Análisis a los programas de todas las etnias (2)

Plurinacionalidad, autodeterminación e interculturalidad aparecen como un elemento común en los diez pueblos, pero también comparten una sensibilidad por la relación con la naturaleza y el reconocimiento de sus lenguas como oficiales.

Lo que los aymaras denominan «Suma Qamaña», los mapuche lo llaman «Kume Mogen» y los quechua «Sumaq Kawsay». Se trata de lo que los Kawésqar nombran directamente como «Buen Vivir», una cosmovisión que implica que un individuo no puede vivir bien si los demás viven mal o si se daña a la Madre Tierra. Es una noción de armonía entre el ser humano y la naturaleza.

Todos estos conceptos están hoy alojados en la página web del Servicio Electoral, donde los candidatos a constituyentes por los distintos pueblos originarios subieron sus programas electorales. En todas las etnias, la idea aparece de una u otra forma. Todos ellos proponen llevar a la Convención Constitucional tópicos que los atañen colectivamente, como ese, otros que se relacionan más directamente con su identidad local y omiten otros que sí son abordados por las candidaturas no indígenas, como el sistema de gobierno o la autonomía del Banco Central.

Entre las propuestas comunes, destacan de inmediato la estructura estatal de Chile como un país plurinacional, la interculturalidad y el principio de libre determinación de los pueblos originarios, además del reconocimiento de las leyes, costumbres y organizaciones tradicionales que existen en cada etnia, junto con sus lenguas propias.

Kawésqar

Desde Magallanes, los candidatos kawésqar piden un sistema de administración federal o un «modelo regional profundizado», además de la protección del medio ambiente y la «defensa del mar» con una constitución «radicalmente ecológica y en armonía con el pueblo».

También mencionan la importancia de la «reparación histórica y el reconocimiento del genocidio avalado por el Estado, que continúa en cierta forma hoy con el avance de la industria destructiva sobre nuestro territorio». Asociado a eso, solicitan «protección del mercado doméstico contra los productos excedentarios que se venden más baratos en el mercado internacional, contra la práctica de la venta por debajo de los costos de protección». Mapuche El pueblo mapuche propone elevar la consulta indígena a rango constitucional, un Estado descentralizado y la «devolución de tierras ancestrales, de derechos de agua y de su protección, y de recursos naturales», además de una «comisión de esclarecimiento hídrico» para conocer «la verdad sobre los hechos desde la denominada pacificación de La Araucanía» asociada a medidas reparatorias.

Mapuche

El pueblo mapuche propone elevar la consulta indígena a rango constitucional, un Estado descentralizado y la «devolución de tierras ancestrales, de derechos de agua y de su protección, y de recursos naturales», además de una «comisión de esclarecimiento hídrico» para conocer «la verdad sobre los hechos desde la denominada pacificación de La Araucanía» asociada a medidas reparatorias.

También piden «consagrar constitucionalmente los derechos colectivos de los pueblos por estatuto jurídico especial» y «superar la mirada folklorista y/o paternalista en torno a lo mapuche», con medidas, por ejemplo, como el reconocimiento del mapuzungun y mapudungun «al mismo estatus» que el castellano.

Agregan también la creación de nuevas comunas «sobre la base de criterios territoriales, económicos y socioculturales» y de una «nueva institucionalidad» que involucre un ministerio, una agencia de desarrollo, corporaciones territoriales, y tribunales especiales indígenas, entre otros.

Lican Antay o Atacameño

El Consejo de Pueblos Atacameño es una de las entidades que logró inscribir candidatos, los cuales promoverán los principios de la organización: el entendimiento de sí mismos como una nación, que considera el territorio como algo «inseparable» y conformado por «el cielo, la tierra, el agua, la naturaleza y el patrimonio material e inmaterial».

Por ello piden el resguardo de la «puri» o agua, solicitando «la más alta garantía» para el recurso hídrico. Tal como otros pueblos, piden educación con carácter comunitario y multicultural, el desarrollo de la «medicina de saberes ancestrales» y que la venta de tierras «queden sujetas a herencia de las familias originarias» para que no queden «en manos de privados o terceros ajenos a las tradiciones».

Quechua

Los quechuas piden, sobre todo, la soberanía de sus semillas: que se preserven y se defiendan de la privatización, junto a «mecanismos efectivos de oposición a la instalación de megaproyectos». «Tenemos derecho a decir no ante la explotación intensiva de recursos», asegura un candidato.

También solicitan títulos nativos sobre tierras y recursos naturales, restauración de patrimonio, presupuesto público para autogobiernos indígenas y la garantización del derecho de niños indígenas a «vivir y ser educados en un contexto comunitario».

 Rapa Nui

Desde la isla, los rapa nui piden un «escrito fundamental propio» y un «ordenamiento jurídico en torno a Rapa Nui», o un «capítulo especial en la Constitución para territorio y pueblo rapa nui».

Otras de sus propuestas son «mecanismos para acceso y trato igualitario frente a la justicia», «formas de participación en los mecanismos de organización territorial» y la ampliación del «significado de familia», incluyendo las familias extendidas, monoparentales, homoparentales y otras.

Yagan o Yámana

Se trata de una única candidata, llamada Lidia González, acompañada del candidato alternativo por paridad Luis Gómez. Sus banderas de lucha son la defensa del medio ambiente debido a que describe a los yámanas como «gente de la naturaleza».

«Queremos que en esta nueva Constitución queden plasmados nuestros derechos sobre cuidar nuestra cultura, lo que tiene que ver con cosas como que la beca indígena sea un derecho», dice. Otras de sus metas son «que se valore la cultura» de su pueblo.

Fuente: Emol.com

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