Gobierno tiene pendiente informar cifra de personas que han contraído el virus pese a estar vacunadas

Contagio de un funcionario de la salud primaria que está internado en el hospital regional de Valdivia ejemplificó una dimensión de la pandemia poco abordada: las personas que contraen la enfermedad, pese a haber recibido una o las dos dosis de la vacuna. Se trata de información que en países como Israel se maneja públicamente. En Chile, el ministro Enrique Paris dijo que encargó un estudio interno sobre esto y recalcó su confianza en el producto elaborado por el laboratorio chino Sinovac.

Qué pasó: El ministro de Salud, Enrique Paris, confirmó este jueves 1 de abril que un trabajador de la salud primaria se contagió con COVID-19 pese a haber sido vacunado, abriendo el debate sobre cuántos casos hay en Chile.

Se trata de un trabajador de la salud primaria que hasta el jueves 1 permanecía internado, con carácter grave, en el hospital regional de Valdivia, donde había presentado arritmias cardíacas.

“Es un paciente que recibió la segunda dosis el 5 de marzo, pero, según la historia clínica, se contagió días antes de recibir la segunda dosis. Se hospitalizó el 7 de marzo, es decir, dos días después de recibir la segunda dosis”, dijo el ministro durante la ronda de preguntas del reporte diario.

“Hemos dicho muchísimas veces que la inmunidad se adquiere 14 días después de la segunda dosis y por eso mismo es que hemos insistido mucho en que la gente tiene que seguir cuidándose, usar mascarillas, lavarse las manos, tener distanciamiento, aunque esté vacunada” recalcó.

La cifra negra: Paris dijo desconocer cuántos casos de personas contagiadas pese a haber sido vacunadas hay actualmente en el país, motivo por el cual encargó un estudio al exjefe de epidemiología y actual asesor de la cartera, Rafael Araos.

De acuerdo con cifras oficiales, 6,8 millones de personas han recibido la primera dosis de la vacuna y 3,7 millones la segunda dosis en el país.

Dado que la inmunización ocurre sólo dos semanas después de recibir la segunda dosis, el porcentaje de personas realmente protegidas contra la enfermedad es acotado. “Tenemos un porcentaje de inmunizados reales de aproximadamente 8,44%”, dijo el profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Mauricio Canals.

Sobre la naturaleza del informe solicitado, Paris dijo que “estamos haciendo un estudio con Rafael Araos en el sentido de ir monitorizando a las personas que están en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI); cuántas de ellas han recibido una o dos dosis, cuál es su evolución y cuál ha sido su respuesta”.

En Chile había al 1 de abril 2.729 pacientes en la UCI y quedaban 159 camas críticas disponibles.

Este no es el primer caso conocido de un vacunado que se haya enfermado en el país. En enero se informó que una enfermera del Hospital Las Higueras Talcahuano había contraído el virus tras recibir la primera dosis de la vacuna Pfizer.

Experiencia en otros países: La información sobre los vacunados que contrajeron el virus se maneja públicamente en otros países como Israel, donde la vacuna aplicada a la población fue la de la compañía farmacéutica Pfizer.

“Las estadísticas de este jueves (1 de abril) son que en los hospitales israelíes hay 562 pacientes hospitalizados con coronavirus. De estos, 60 pacientes tienen las dos dosis y 84 han recibido una sola dosis”, dijo a Ex-Ante Jaim Rafalowski, coordinador de la Estrella de David Roja, equivalente a la Cruz Roja.

Añadió que “Pfizer se compromete a que su vacuna va a prevenir un 95% de los casos agudos o la muerte de sus pacientes. Si alguien cree que la vacuna da un 100% de protección, está en un error. Ninguna vacuna en el mundo da un 100% de protección”.

El factor Sinovac: A diferencia de Israel y de Estados Unidos, Chile ha vacunado mayoritariamente con la vacuna coronavac, de la farmacéutica china Sinovac Biotech.

En Chile se han aplicado 9,5 millones de dosis de la vacuna de Sinovac, contra un millón de dosis del producto de Pfizer.

Coronavac, de Sinovac, es una vacuna inactivada, es decir, utiliza una versión no infecciosa del coronavirus para provocar una respuesta inmunitaria. Requiere de dos dosis aplicadas con 28 días de diferencia.

El 20 de enero, el Instituto de Salud Pública (ISP) aprobó la vacuna para personas entre los 18 y 59 años, siguiendo los consejos de expertos que aseguraron que aún existía escasa evidencia de su efectividad en mayores de 60.

Chile fue parte de los estudios clínicos de la vacuna a través de la Universidad Católica.

El 27 de enero el ministro Paris anunció su uso para personas desde los 60 años, argumentando que “los nuevos antecedentes entregados por los expertos sobre el uso de la vacuna Sinovac demuestran que los efectos adversos son mínimos en adultos mayores desde 60 años y los datos preliminares de inmunogenicidad son muy positivos”.

La vacuna promete, basada en estudios clínicos, 100% de eficacia para impedir casos graves (con necesidad de hospitalización), 78% para casos leves, y 50,4% en caso de síntomas muy leves sin necesidad de atención médica.

El director del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, Héctor Sánchez, dijo que “el gobierno debiera entregar toda la información de manera de hacer más transparente el proceso para la población (…). No hay estudios determinantes que nos permitan conocer las condiciones bajo las cuales algunas personas se pueden haber vuelto a contagiar; tampoco podemos saber en forma clara cómo se comportaría esta vacuna Sinovac frente a las distintas variantes” detectadas en Chile, como la británica y brasileña.

“Estamos aplicando excelentes vacunas, con excelentes resultados, que protegen justamente después de los 14 días de la segunda dosis de enfermedades muy graves o graves. Esa es la finalidad de la vacuna, pero la gente tiene que seguir cuidándose igual”, recalcó Paris.

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