Kinross contribuye con comunidades Colla para que sus niños aprendan a hacer queso

Como parte de los acuerdos voluntarios que la compañía tiene con la comunidad indígena Pai-Ote, se gestionó un taller que consistió en cuatro clases teórico prácticas donde se enseñaron técnicas de ordeño, alimentación y pastoreo de cabras, entre otras cosas.

Kinross Chile y la fundación Ser Humano desarrollaron un programa de capacitación para niños de la comunidad indígena Colla Pai-Ote, como parte del proyecto Dejando Huellas Ancestrales, con el objetivo de transmitir y resguardar la tradición de estos pueblos a las futuras generaciones, mediante materiales audiovisuales que dejan ver cada uno de los procesos de enseñanza.

El plan de trabajo inició el 23 de abril con un taller de elaboración de quesos de cabra para ocho pequeños de diferentes edades que habitan en el sector Vega Redonda de la alta cordillera de Atacama, y terminó el 8 de mayo después que los participantes pudieron asimilar los conocimientos impartidos.

Javier Vega, especialista de Relaciones Comunitarias de Kinross Chile, explicó que “esta iniciativa surgió de la necesidad de preservar las tradiciones ancestrales de las comunidades indígenas con las cuales firmamos acuerdos voluntarios, para difundir las actividades cotidianas que desarrollan para su subsistencia en la precordillera y así lograr que nuevas y futuras generaciones mantengan viva esta cultura”.

El taller consistió en cuatro clases teórico prácticas y actividades complementarias en las que los niños aprendieron técnicas de ordeño, alimentación y pastoreo de cabras, así como el corte y colado de la leche para eliminar impurezas y elaborar el queso de la forma más salubre posible.

Francisco “Pancho” Pastén, instructor del taller, les explicó cuál es el equipo necesario que deben usar para el procedimiento, como guantes, malla para el cabello, entre otros implementos, así como los métodos que deben emplear para moler y asentar la masa, posicionar el mantel, agregar la sal y prensar el queso.

Ercilia Araya, presidenta de la comunidad, dio las gracias a Kinross y a la fundación Ser Humano “por hacer este trabajo para que los niños puedan recibir estos conocimientos que ha pasado por varias generaciones. Así como yo le transmití esta enseñanza a mi hijo Francisco para que pudiera hacer queso, hoy quiero que él fortalezca sus habilidades para compartir sus aprendizajes con los más pequeños”.

A propósito de esto, Francisco “Pancho” Pastén manifestó sentirse complacido debido a que “a todos los niños les gustó lo que aprendieron así que, para nosotros, y para mí como profesor, es muy emocionante. Me llena de mucha satisfacción porque sé que ellos disfrutaron de un curso que resultó excelente”.

Sobre la evaluación del programa la fundación Ser Humano concluyó que hubo buena asistencia y participación de los niños, quienes podrán replicar estas orientaciones a otros grupos de personas que tengan interés en cómo prepara el queso artesanal la comunidad indígena Pai-Ote y cómo lo comercializa para su sustento.

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