El plan B del PC para desconocer el acuerdo del 15-N

Reformar las reglas de la Convención Constitucional apostando a una nueva composición del Congreso es una de las apuestas estratégicas del PC para darle más atribuciones a los constituyentes y bajar el quórum de dos tercios. Este diseño inquieta al Gobierno y la centroizquierda más que la declaración de la Vocería de los Pueblos. La izquierda defiende que el Parlamento, que se renueva en marzo de 2022, sí tendría la potestad para modificar las actuales normas. El recambio de diputados y senadores se producirá 3 meses antes de que venza el plazo de la Convención.

Qué sucedió. Tras la declaración de 34 de constituyentes independientes -agrupados con el nombre de Vocería de los Pueblos-, que llamaban a no subordinarse a las reglas del acuerdo político del 15 de noviembre de 2019 (que se transformó en la reforma que dio pie al actual proceso constituyente), el presidenciable comunista, Daniel Jadue, y el convencional electo, Marcos Barraza (PC), plantearon un camino “institucional” para cambiar las reglas de la Convención Constitucional.

  • “Es altamente probable que el próximo sea un Congreso más democrático desde el punto de vista de su composición. No descarto que ese Congreso también impulse una nueva modificación que ponga fin a esta norma ilegítima de los 2/3”, dijo Barraza, ex ministro de Desarrollo Social, en entrevista en La Tercera, adelantando que era uno de los “caminos plausibles” por los que apostaría su partido.
  • La otra fórmula que se baraja en el PC es que el reglamento de la Convención habilite la realización plebiscitos intermedios para desbloquear algunos nudos que no logren la mayoría de los dos tercios.
  • “Podremos evaluar cuando lleguemos al Gobierno y con el nuevo Congreso hacer también los cambios al acuerdo (del 15 de noviembre) a través de la vía institucional”, dijo Jadue este jueves.

Por qué inquieta. A diferencia de la Vocería de los Pueblos, que no daba cuenta de un diseño para viabilizar sus exigencias, con estas declaraciones, el PC revelaba -a juicio de autoridades oficialistas, de La Moneda y la centroizquierda- un plan con etapas mucho más concretas.

  • En primer lugar, la pandemia postergó el inicio del proceso constitucional, por lo que inevitablemente la Convención convivirá con una nueva composición del Congreso, que se renueva en marzo de 2022.
  • En segundo término, el PC apuesta a que la debacle electoral que sufrió la centroizquierda y centroderecha en los recientes comicios de constituyentes pueda replicarse en las parlamentarias.
  • Y, en tercer lugar, los líderes comunistas plantean que el Congreso tiene potestad para cambiar la actual Constitución, mientras no se promulgue la futura Carta Fundamental.
  • Así, a través de esta vía, eventualmente podrían cambiar el quórum de dos tercios y darle a la Convención un poder constituyente “originario” , es decir con mayores atribuciones y sin limitaciones, salvo algunos tratados internacionales.
  • Además, hipotéticamente, podrían extender su plazo de funcionamiento, que vence los primeros días de julio de 2022.
  • Uno de los argumentos del PC es que las reglas de la Convención han continuado alterándose incluso después del plebiscito, tal como lo fue la norma de paridad, los escaños indígenas y las facilidades para las listas de independientes.
  • Este cuadro, para algunos, podría complicarse si Jadue llega a La Moneda y si los constituyentes del PC logran articularse como el grupo hegemónico dentro de la izquierda en la Convención.

Lo que opinan Chile Vamos y el Gobierno. Pese a la inquietud, hay varios constituyentes elegidos en el pacto de “Vamos Por Chile” (que agrupó a la UDI, RN, Evópoli, el PRI, el Partido Republicano e independientes) que han preferido mantener el silencio y observar de cerca los pasos del PC.

  • La Moneda ya ha marcado algunas posiciones. Consultado el jueves por los dichos de Jadue, el ministro Juan José Ossa cuestionó la estrategia del PC.
  • “El Partido Comunista se restó del acuerdo del 15 de noviembre. No aprobó la reforma constitucional. Llamó a rodear el proceso de deliberación de la Convención y ya había presentado una reforma constitucional para alterar por secretaría los quórums que los chilenos ya aceptaron. Así, que el candidato presidencial del PC pretenda eso, no me llama nada la atención”, dijo.
  • Aunque no profundizó en su crítica, Ossa el pasado 15 de mayo, antes de conocer el resultado de las elecciones, en una entrevista en T13 Radio, había señalado que cualquier intento por cambiar las reglas la Convención podría viciar todo el proceso, aunque no precisó cómo podría reclamarse esa situación.
  • “Técnicamente el Congreso no pierde su poder constituyente y puede reformar la Constitución hipotéticamente, muy hipotéticamente y esperamos que no sea así, que pudiese reformar alguna regla, que ya fue aprobada por los chilenos (en el plebiscito)”, dijo el ministro.
  • Ossa agregó entonces que “en ese caso (el proceso) sería inválido, porque ya hubo un plebiscito y tenemos que estar tranquilos que cualquier maniobra de reforma constitucional, que pretenda reformar reglas de la Convención adolecería de algún tipo de nulidad, porque ya hubo un plebiscito y los chilenos aceptaron las reglas”.

La arremetida de la centroizquierda. Los presidenciables de la ex Concertación, como la socialista Paula Narváez y la DC Yasna Provoste, también han salido al paso del alcalde de Recoleta. Lo mismo un grupo de 91 dirigentes históricos de la centroizquierda, que repudiaron la posibilidad de desconocer el acuerdo del 15-N.

  • Esta semana, Narváez señaló que “es impresentable que el candidato Jadue intente pautear a la Convención; es una actitud autoritaria y poco democrática”, ratificando que la Convención debe sujetarse a las “normas y un mandato ratificado por el plebiscito”.
  • En su comando, hasta ahora, han impugnado 2 iniciativas del alcalde: el proyecto de listas de independientes para el Congreso, y la idea de establecer una asamblea “soberana”.
  • Acusan que ambas iniciativas buscan disminuir restricciones a su poder si llega a La Moneda: sea por mellar el sistema de partidos para atenuar contrapesos, o que sin los 2/3 le sea más fácil al PC sumar fuerzas para instalar su agenda.
  • Provoste también salió a poner un límite: en sus equipos afirman que entendía que se había cruzado un margen al instar a modificar las reglas, lo que a su juicio afectaría al proceso constituyente.
  • En tanto, 91 figuras de la centroizquierda salieron a reafirmar el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019, suscrito por la mayoría de las fuerzas políticas.
  • “En dicho acuerdo se estableció el quorum de dos tercios de los miembros de la Convención para los acuerdos que allí se determinen”, indica el texto, en el que se añade que “para refrendar ese Acuerdo, el pueblo chileno concurrió a las urnas en el Plebiscito del 25 de octubre 2020″.

Síguenos en Facebook

Compartir en Redes Sociales