Modelo en debate: Propuesta Gabriel Boric de incorporar a los trabajadores a los directorios de las grandes empresas

¿Cómo nació y ha evolucionado el sistema alemán que suma a los empleados a las decisiones?

La propuesta del diputado y precandidato presidencial Gabriel Boric de incorporar a los trabajadores a los directorios de las grandes empresas abrió un debate. La inspiración es el esquema vigente en Alemania: la cogestión, coparticipación o Mitbestimmung, que se ha convertido en uno de los rasgos definitorios del capitalismo alemán. A continuación, las características de ese modelo y como ha ido evolucionando.

Ley de 1976. Pese a que es una idea que se venía planteando desde la década de 1920, que el sistema fue adoptado por algunas firmas en los años 50, que tuvo varias iniciativas legales predecesoras, la cogestión alemana fue establecida por ley en 1976, cuando las relaciones entre trabajadores y empresarios se tensionaron.

Eran los años de la Guerra Fría y todo eso ocurrió en la República Federal Alemana (no en la Alemania comunista) en el marco de la crisis petrolera de esa década. Al frente del gobierno alemán estaba el socialdemócrata Helmut Schmidt.

Ambiente laboral. Puede haber cogestión en lo que es lugar de trabajo, en la organización de la empresa e incluso en la dirección de los negocios. Se trata de un modelo más bien para un mejor ambiente laboral y de consulta, no tanto para determinar el curso de la compañía en el mercado.

Número de empleados. Tiene varias variantes que dependen del tamaño de la firma, de su condición legal y del sector industrial en el que se encuadre su actividad. En una compañía de entre cinco y menos de 500 empleados, por ley pueden formar un consejo de trabajadores (no son los sindicatos) que coparticipa en algunas decisiones.

En las firmas de entre 500 y 2.000 empleados, los representantes de los trabajadores y de los sindicatos tienen reservados un tercio de los puestos del directorio supervisor que, en la estructura de las empresas alemanas, revisa las decisiones del directorio administrativo.

En las compañías de más de 2.000 trabajadores, sus representantes pueden ocupar hasta la mitad de ese directorio, también llamado consejo de vigilancia.

Horario y licencias. Entre las decisiones en las que coparticipan los consejos de trabajadores está el horario de trabajo, el rendimiento, las licencias por maternidad y también coopera con los sindicatos en las negociaciones colectivas.

Derechos. Por la cogestión —detalla la televisión alemana DW— el trabajador tiene derecho a instrucciones claras acerca de su trabajo y de sus responsabilidades.

Debe recibir información acerca de los peligros en el lugar de trabajo.

Tiene derecho a realizar propuestas relativas a su puesto de trabajo.

Antes de que un trabajador sea despedido, el empleador tiene que escuchar el parecer del comité de empresa sobre esa decisión.

Rápida reactivación. En la crisis financiera del 2007-2009, cuando se frenó la demanda de productos industriales alemanes, gracias al régimen de cogestión se llegó a un acuerdo: no habría despido, los empleados reducirían sus horas de trabajo con la proporcional reducción de sueldos, y se restringieron las vacaciones.

Gracias a eso mejoró la productividad, y cuando en termino recesión, en 2010, las firmas pudieron aumentar la producción rápidamente.

Nuevo escenario. La mayoría de los empresarios alemanes, según The Economist reconocen que la cogestión tuvo un papel constructivo en las décadas después de la Segunda Guerra, pero el mundo está cambiando y se preguntan si sigue siendo adecuada para estos tiempos. Especialmente en un mundo donde los gigantes corporativos alemanes ya no tienen el peso del pasado, y algunas tiene su factorías o sucursales en otros países.

La cogestión no incluye a los trabajadores en el extranjero de las multinacionales alemana. La justificación de esto es que los intereses y necesidades pueden diferir y mucho entre los empleados en Alemania y fuera de ella.

Muchas firmas alemanas de mediano tamaño se convertido en Societas Europea, una compañía con acciones registrada bajo la ley corporativa de la Unión Europea, con lo que evitan las reglas de la cogestión.

Más o menos cogestión. Ese cambio de opinión de los empresarios se ve redoblado en momentos que algunos sindicatos, por temor a los efectos de globalización, están exigiendo más cogestión.

Según la asociación patronal BDA, dos tercios de los empresarios en cuyas firmas hay igual representación de los trabajadores en el directorio supervisor, consideran que eso es una traba para los negocios.

Otros se quejan de que los consejos de trabajadores e directorios inflados hacen más lenta la toma de decisiones y aumenta los costos. Esto desincentiva a los inversores extranjeros, sostienen.

Síguenos en Facebook

Compartir en Redes Sociales